“Deconstrúyete y evoluciona”, consigna de minorías, el legado de los postestructuralistas

LA DECADENCIA CULTURAL VIENE DADA POR EL LENGUAJE

La filosofía en la postmodernidad ha hecho especial énfasis en el lenguaje, no por casualidad, sino porque es la base de la cultura, le da forma y la direcciona, algunos incluyen también la existencia de un nihilismo moderno que propone la carencia de valores. Al paso que vamos, está perfectamente bosquejada y en plena ejecución. ¿A qué le debemos esta afirmación?

Las minorías actuales se han apropiado de la consigna “deconstrucción para evolucionar”, pero esto no es nuevo. Respecto a la deconstrucción, aunque se le atribuye decididamente a Jacques Derrida y su obra, George Steiner indica que “todo el postestructuralismo y la deconstrucción provienen del dadaísmo, de Hugo Ball y sus poemas absurdos. Es un juego dadaístico”[1].

Hugo Ball fue quien propuso a principios del siglo XX un movimiento anarquista[2] del arte (antiarte) para romper con las tendencias de lo convencional y lo tradicional. Incluyendo la influencia de Derrida,  el dadaísmo permeó de a poco en todas las áreas del saber, tales como: la literatura, poesía, teología, filosofía, música, arquitectura, pintura, escultura, etc.

Peter Krieger, doctor en historia del arte por la Universidad de Hamburgo, Alemania, explica que:

El deconstructivismo, que exige lecturas subversivas y no dogmáticas de los textos (de todo tipo), es un acto de descentralización, una disolución radical de todos los reclamos de «verdad» absoluta, homogénea y hegemónica. Sus orígenes no sólo se encuentran en las redes neuronales de Derrida mismo, sino radican en el pensamiento… con las correspondientes terminologías, la investigación urbano-arquitectónica aprovechó la innovación conceptual del deconstructivismo, integrando términos como «huella», «exclusión», «represión» y, por supuesto, «lo otro» en su aparato de análisis [3].

La caja de pandora de la deconstrucción. Contra cualquier principio lógico y racional, toda verdad o valor absoluto, este movimiento revolucionario decantó y se convirtió en un Frankenstein lingüístico que describe fenómenos sociales subversivos y perversos actuales. ¿Cómo es el ser deconstruido y evolucionado?:

  • Feminista o hembrista
  • Activista del lobby LGBTIQ+ (incluye pedofilia, zoofilia y necrofilia).
  • Vegano
  • Animalista
  • Ecologista
  • Indigenista
  • Usa lenguaje inclusivo

Mientras más características en un mismo ser, mayor es la deconstrucción y mayor es la evolución, así lo plantean. Es decir, se aniquila un ser para construir otro, porque obvio que no serás lo mismo después de asimilar cualquiera de las formas del ser antes mencionadas.

La deconstrucción derridiana pudo haber nacido como respuesta al totalitarismo. Derrida vivió el régimen totalitario Vichy en Francia con influencia y apoyo nazi. Al ser judío argelino fue expulsado de la preparatoria y eso marcó su vida.
Con esta experiencia, Derrida aprendió una lección sobre la unidimensionalidad del autoritarismo, lo que hace entendible que posteriormente, en varias ocasiones, el filósofo se comprometió con los derechos humanos, apoyó a Nelson Mandela en Sudáfrica con un comité anti-apartheid a partir de 1983 y, en uno de sus últimos ensayos, criticó la desastrosa y antidemocrática monopolización del poder en Estados Unidos bajo la administración de George W. Bush.
[4]

A pesar de esta interpretación sobre el modo en que Derrida planteó la deconstrucción, vemos como pudo ser una propuesta subversiva al pensamiento único del fascismo, que pretendió organizar la manera de vivir de millones de personas.   

¿Podría lo políticamente incorrecto ser parte de la deconstrucción derridiana? Considero que es una reacción al monstruo que Derrida ayudó a crear: la corrección política que mediante el lenguaje no pretende ofender a sus dueñas, las minorías. Que sea parte del mismo movimiento, lo hace perfecto para combatir con el mismo gen del que están creados movimientos reivindicativos de derechos que hablan de que la falta de evolución, se debe a la falta de deconstrucción.

Desde la filosofía todo es posible y en la política, hay que jugar en el terreno deconstructivo.

[1] Krieger, Peter. (2004). La deconstrucción de Jacques Derrida (1930-2004). Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, 26(84), 179-188. Recuperado en 10 de octubre de 2019, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762004000100009&lng=es&tlng=es

[2] Se refiere al caos, no a la corriente de pensamiento.
[3] Ídem
[4] Ídem

Por | Yorbis Esparragoza

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